La socióloga Mª Ángeles Durán reflexiona en el Club de Encuentro sobre el impacto del trabajo no remunerado destinado a los cuidados para el futuro

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Bajo el título “El cuidado como impulso económico de futuro”, la socióloga Mª Ángeles Durán ha reflexionado sobre el impacto en la macroeconomía del trabajo no remunerado, del “cuidatoriado”, como ella lo ha bautizado. La encargada de su presentación ha sido la presidenta del Club de Encuentro Manuel Broseta, Amparo Matíes, que ha destacado su dilatada trayectoria, sus numerosos reconocimientos, como el de ser la primera mujer en alzarse con el Premio Nacional de Sociología y su vasta producción investigadora que le ha llevado a publicar numerosos libros.

La presidenta del Club ha contextualizado el ámbito de la conferencia planteando que en los tiempos actuales el hecho de alargar la vida siempre ha sido uno de los objetivos sociales, pero esto ha conformado una realidad social diferente, con unas consecuencias que no se pueden obviar. La figura del cuidador hoy, -la mujer, normalmente- toma un significado diferente, que incide en la demografía, en la familia y en la desigualdad.  

Antes de iniciar la ponencia, la profesora Durán ha querido compartir la razón del título de la sesión, “cuando hablé con la presidenta le dije que quería que entrasen tres palabras en juego, “cuidado”, “economía” y “futuro” porque lo que les voy a contar es una reflexión sobre el futuro: ¿cómo queremos que sea el futuro?”.

Para empezar, la socióloga ha planteado una sencilla reflexión: “Nosotros empezamos a incorporarnos al mercado de trabajo por encima de los 20 o los 25 años. Según la legislación a los 65 nos vamos del mercado, nos jubilamos y según los datos del INE tenemos una esperanza de vida sobre los 85/90. Así pues, estamos en el mercado de trabajo la mitad de nuestra vida y se supone que el resto –unos 40-45 años- estamos fuera del mercado, sin producir” Además, según Durán, hay que tener en cuenta que hay muchas personas que no están en el mercado de trabajo, por enfermedad, por estar en paro, amas de casa, etc. Entonces, según apunta “¿de qué vamos a vivir ese 50% del tiempo que no estamos en el mercado?”

La catedrática de Economía afirma que si nos tuviesen que apartar un porcentaje de sueldo durante los años que trabajamos para mantenernos (si necesitáramos cuidados) la otra mitad de nuestra vida, habría que aportar más del 50% de nuestro sueldo o casi el 70%, si tenemos en cuenta que habría que mantener también a los que no han podido entrar en el mercado laboral. Por otro lado, hay que tener en cuenta que después de casi un siglo de lucha sindical, los trabajadores han conseguido condiciones laborales justas, como jornadas de trabajo asumibles, condiciones del trabajo sin excesos, vacaciones, derechos, al fin y al cabo. Ahora bien, esas condiciones no se aplican a “cuidadores” de personas dependientes las 24h del día, los 365 días del año, como pueden ser los enfermos de Alzheimer. La profesora ha apuntado que si tuviéramos en cuenta la normativa laboral aplicada a estas personas, se necesitarían un total de cinco trabajadores para cuidar a un anciano, por ejemplo.

Apunta Durán, que además, “si tuviéramos que pagar un salario a esos trabajadores para que cuidaran de los que necesitan, el mercado no podría asumirlo. Y si no es capaz de producir unos salarios, pensiones suficientes, ¿quién se hace cargo del cuidado?”. Y prosigue Durán, “pues o no cuidamos, o lo pagamos por debajo de lo que costaría, o a alguien que lo hace por amor al arte, y a ese lo llamo el ‘cuidatoriado’”.

¿Estamos en una sociedad avanzada?

Durante la exposición, la socióloga ha planteado que se supone que actualmente vivimos en una sociedad de servicios, en una sociedad avanzada y demográficamente envejecida. Según apunta, estamos ante la “ley de hierro del cuidado”, lo que significa que cuanto más se necesita el cuidado (envejecimiento) es más improbable que se pueda dar (falta de recursos y tiempo). Por consiguiente, Durán plantea  que “si una sociedad se reconoce incapaz de ofrecer todo el cuidado del que sus miembros necesitan, ¿Qué tipo de sociedad tenemos?”.

Mª Ángeles Durán afirma que hoy en día en España la media de nacimientos por familia está por debajo de lo que necesitaríamos para mantener la sociedad. Para que una sociedad no desaparezca hace falta de tener más de 2 niños (2,1 o 2,4), pero estamos por debajo del 2. Se cuida bien a nuestros niños, pero porque son pocos, ya que a los españoles, según afirma Durán, el sistema no les permite tener más niños. “Un niño consume una enorme cantidad de tiempo, por eso no tenemos más, porque hemos renunciado a tener hijos. A corto plazo no nos damos cuenta, pero a largo plazo significa para un país la destrucción”. Todos los estudios concluyen que no tenemos base demográfica suficiente para vivir. Además, prosigue “nuestra economía expulsa a los que no son capaces de producir para el mercado. Importamos vidas, para trabajar. Pero aquí no somos capaces de conciliar”.

¿Y qué pasa con los mayores?

“Pues que esta sociedad nuestra es tan avanzada, que hemos obligado a los mayores a dejar de trabajar. Casi no como un derecho, sino como una obligación. ¿Quién es capaz de vivir con una pensión reducida e insegura, durante, de media, 20 años?” afirma la autora de “La riqueza invisible del cuidado”.

Según numerosos estudios, la mayoría de las familias españolas, no pueden pagar un cuidador a precio de salario mínimo a tiempo completo. Ni siquiera un cuarto de cuidador. Suponiendo que se pudiera vender la vivienda para pagar un centro de tercera edad, la mayor parte de los hogares ni aun así podría pagarla. Vivir en condiciones de dependencia es algo muy extendido en la población de hoy en día. “El ‘cuidatoriado’ es el invento que hace una estructura social, exigiendo a una parte de la población que asuma la obligación de cuidar. ¿Y por qué? Si la Constitución nos hace iguales, ¿Y por qué la sociedad obliga a una parte únicamente, casi siempre, las mujeres?” afirma Durán.

Otra de las derivadas de este sistema del ‘cuidatoriado’ es el hecho de que a los cuidadores la sociedad los termina marginando y con mucha frecuencia acaban teniendo graves problemas de salud, depresión, deterioro físico y emocional, etc.

Afirma Durán que “antes de la crisis se quiso implementar medidas, como pagar la seguridad social, pero fue de las primeras cosas que se suprimieron en cuanto llegaron los malos tiempos”. Y prosigue “las necesidades que no están cubiertas son un pozo sin fondo. Si se comparan las condiciones del cuidador con el convenio de cualquier trabajador en términos de salud (cambios posturales, horas de trabajo, etc.) sería impactando, porque en los hogares no se cumple ninguna condición, además, normalmente son mujeres con numerosas deficiencias de salud, que al final acaban muriendo poco después de muchos años de cuidado”.

“La renta no debe ser el único criterio de progreso de un país”

Para Durán, el desafío del empresariado de hoy en día es inventar servicios necesarios y eficaces que puedan pagar la mayoría, tanto la clase media, como la obrera. Es posible que no se pueda asumir cuidar de manera individualizada, en el hogar, pero considera que habría que encontrar la manera de buscar soluciones eficaces.

Ahora mismo, se está optando por importar mano de obra de fuera. En cualquier ciudad se pueden ver escenas de personas mayores a los que cuidan inmigrantes, porque los españoles no quieren porque están pagados por debajo de la media. Esa nunca será una solución porque se están generando muchas desigualdades. Para Mª Ángeles Durán, “traer a cuidadores de otros país para pagarles por debajo de la media, es pan para hoy, pero hambre para mañana. Es potencialmente conflictivo, porque está en desigualdad de condiciones”.

¿Y qué vamos hacer en el futuro?

Con mucha frecuencia la pregunta va dirigida hacia el Estado, pero según explica la socióloga, el Estado no es más que uno de los agentes, la sociedad, y sobre todo, el empresariado tiene mucho que hacer. El empresario es el que tiene que ser capaz de encontrar soluciones imaginativas a necesidades que nadie ha resuelto.

Para Durán, el voluntariado también tiene mucho que decir. En España ha habido muy poco voluntariado, porque siempre ha sido la familia la que ha cuidado de estas personas. La gente más generosa, tendrá que arrimar el hombro, por pura solidaridad.

“¿Y qué pasa con la familia? Pues ahí está la cosa, en la práctica la familia es únicamente las mujeres. Muchos estudios llegan a la conclusión de que el 84% de los cuidadores son mujeres que lo hacen gratis. ¿Y la recompensa? En los últimos años, ni la seguridad social. Si te has desconectado del mercado laboral, es muy difícil volver” explica la ponente.

Para Durán hace falta un pacto ciudadano nuevo, también de género, “hay que reconocer que estamos descansando en el trabajo no reconocido y que nuestra estructura económica, no sólo es el mercado de trabajo. Nuestra estructura económica son los bienes naturales, pero está basado en el trabajo no visible de las mujeres, no contabilizado. El trabajo no remunerado también es un recurso limitado. Hay que incluirlo en el marco de análisis económicos. Ahora mismo es un cálculo sesgado, porque no se tiene en cuenta ese tipo de trabajo invisible, pero no se quejan”.

Renovación de la visión macroeconómica

En el año 1995 tuvo lugar en la conferencia de Naciones Unidas de Pekín, de la que salió la Plataforma de Acción que dice que el marco de análisis macroeconómico tiene que renovarse porque no se está teniendo en cuenta los recursos no monetarizados. Hay que desarrollar nuevas aplicaciones que tenga en cuenta todos los recursos, los que estén y no estén monetarizados. Por ejemplo, las encuestas de uso del tiempo.

Usando cifras del INE de 2010, si contabilizáramos en puestos de trabajo las horas destinadas al cuidado en los hogares, darían como resultado 28 millones de puestos de trabajo. Y esto va ir aumentando. Hace falta una renovación en nuestro modo de analizar la economía, tenemos que cambiar el concepto de riqueza, de redistribución, si no lo cambiamos seguiremos moviéndonos en una definición restringida de la riqueza, el bienestar, etc., tal y como apunta Durán.

Además de gran interés mediático, la conferencia ha atraído la atención del ámbito académico y social. Así, han asistido a la conferencia el Conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, la Vicerrectora de Innovación y Transferencia de la Universidad de València, Mª Dolores Real, el Vicerrector de Ordenación Académica de la UPV, Manuel Barat, el Vicerrector de Investigación de la UCV , Francisco Arteaga, el Vicerrector de la UCV, Juan Valderrama y el presidente de la patronal AERTE, José María Toro, así como otros representantes políticos, institucionales y de la sociedad civil valenciana.