El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska habló del reto migratorio en Europa en el Club de Encuentro

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

“Europa ante el reto migratorio” ha sido el título de la conferencia que ha impartido el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska en el Club de Encuentro Manuel Broseta. Un gran número de personalidades del mundo político, judicial, económico y militar, entre ellas el president de la Generalitat, Ximo Puig, la presidenta del TSJCV, Pilar de la Oliva, el Delegado del Gobierno, Juan Carlos Fulgencio o el Teniente General Gan han asistido a este encuentro en el que se ha tratado este tema de plana actualidad. La presidenta del Club de Encuentro, Amparo Maties, ha sido la encargada de presentar al invitado y repasar su trayectoria profesional. “Los que lo conocen bien  resaltan su rigurosidad en el trabajo y su método y su cercanía como persona”, afirmó, antes de introducir brevemente los principales puntos relativos al reto migratorio que preocupan a la sociedad..

En 2017 68,5 millones de personas se vieron obligadas abandonar sus hogares, según ACNUR, tal y como y señaló el conferenciante. “La mayoría de esos desplazamientos son internos o entre países vecinos. El 85% de esas personas vive en países en desarrollo, aunque en Europa podamos tener la impresión de que somos nosotros quienes vivimos en una fortaleza asediada”, dijo para introducir el tema. Las razones de esta percepción son el éxodo masivo tras la guerra de Siria; el natural contraste cultural entre las sociedades de acogida y las de salida y el impacto que supone  la muerte de miles de personas en el Mediterráneo.

Grande-Marlaska se refirió al origen de las migraciones y habló de un “efecto huida” en lugar de un “efecto llamada”. El titular de Interior también hizo referencia a los emigrantes españoles que tuvieron que dejar España en los años 60 y dio cifras de la inmigración irregular que ha llegado a nuestro país por vía marítima en los últimos años. “Sin embargo, el mayor número de entradas de inmigrantes se realiza por los aeropuertos, sin cámaras de televisión y sin noticia en los informativos”, apuntó. 

El conferenciante citó dos factores decisivos que afectan al reto migratorio: la diferencia entre el PIB de África y el de Europa y el pirámide demográfica “con un crecimiento vegetativo que llevará a África a los 2.500 millones de habitantes en 2050, duplicando su población actual”. “Es evidente que hoy Europa se enfrenta a un desafío cuya magnitud se encuentra aún en un marco manejable. Las cifras, vistas con perspectiva histórica, no deben suponer un problema para nuestra sociedad ni para nuestras administraciones. Sin embargo, la perspectiva de crecimiento nos obliga a ocuparnos del asunto con decisión y valentía para evitar que deje de ser manejable”, expuso.

El invitado explicó las tareas que realizan los diferentes ministerios que se ocupan de la cuestión migratoria y detalló el trabajo que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. “El salvamento y rescate de personas, vía por la que entra más del 90% del total de inmigrantes irregulares en España no es política migratoria. Se trata de una obligación de todos los Estados en cumplimiento de normas internacionales”, añadió. En España, desde la “crisis de los cayucos”, la política migratoria se ha considerado política de Estado, dijo Grande-Marlaska.

La cooperación con países de origen y tránsito de los flujos migratorios tiene una importancia capital, ello exige contacto, identificación de intereses comunes y trabajo a medio y largo plazo basado en la confianza mutua”, apuntó. El ministro de Interior habló de la lucha contra las redes de tráfico inmigrantes y las diferentes acciones que desde su cartera se están llevando a cabo.

A continuación Fernando Grande-Marlaska explicó la importancia que tiene Europa en la política migratoria española. “La respuesta de España ante la situación migratoria debe ser una respuesta europea. En un momento de ascenso de los populismos, es necesario fortalecer la cohesión colectiva mediante una propuesta que esté a la altura de las ambiciones colectivas de convivir en paz y prosperidad”, afirmó. “Europa se encuentra ante la necesidad y la obligación de diseñar una política común migratoria. Más allá del marco jurídico, hay que dar un paso adelante y otorgar una dimensión política al debate de la inmigración, porque sabemos que son muchos los obstáculos a los que nos enfrentamos para alcanzar ese objetivo, tanto por la oposición que muestran algunos Estados dentro de la propia UE, como por la que existe dentro de determinados sectores de nuestras sociedades”, subrayó.  Según dijo, el objetivo es trabajar en la línea del Pacto Mundial por una Migración Segura, Regular y Ordenada firmado el pasado 10 de noviembre en Marrakech por 150 Estados.

Por último, el conferenciante también habló de las políticas de retorno y de las dificultades que deben hacer frente. “Se está trabajando en dos vertientes, por una parte con el establecimiento de acuerdos con terceros países y por otra con el desarrollo de los instrumentos legislativos ya existentes en la UE sobre la materia, como la Directiva de Retorno”, apuntó el ministro.

“En la medida en que hemos apostado por la creación de una nueva Europa, hemos de ser conscientes de la necesidad de integrar en ella a nacionales de países no UE que asuman nuestro concepto de ciudadanía, más allá de su origen”, añadió.  Grande-Marlaska también hizo referencia al auge de los partidos xenófobos y de extrema derecha que han aparecido en Europa. “La regulación de la inmigración es un asunto prioritario, por razones humanitarias y también de seguridad interior. Los inmigrantes realizan una aportación positiva a nuestro Estado de bienestar”, manifestó para a continuación ofrecer cifras que así lo demuestran. 

“Creemos en una inmigración ordenada, que nuestra sociedad pueda absorber sin conflictos, que respete los cauces establecidos, en la que las mafias no se lucren traficando con el destino de las personas y no pongan en peligro nuestras fronteras ni a los agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad que las defienden. Desde el Gobierno socialista entendemos que es prioritario abordar la inmigración desde un pacto de Estado en el que los intereses nacionales se antepongan a la disputa partidista”, afirmó Grande-Marlaska antes de pasar al coloquio en el que los asistentes pudieron trasladarle sus preguntas.