“¿Hablamos peor que antes?  No hablamos peor, hablamos de otra cosa, hablamos distinto”

 

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El Club de Encuentro Manuel Broseta ha celebrado otro de sus ‘Encuentros con la Cultura’, esta vez, a cargo del Director de la Fundación del Español Urgente BBVA, Joaquín Müller, una cita que ha servido, en palabras de la presidenta del Club de Encuentro, Amparo Maties para “reflexionar hacia donde se dirige el español en el mundo”. Maties hizo también un repaso por la trayectoria profesional del entrevistado antes de darle la palabra.

Joaquín Müller comenzó su intervención haciendo referencia a la forma de pensar que lo ha guiado hasta su postura actual. “Cuando empecé a trabajar de periodista no quería ser como algunos mayores, reacio a los cambios, con rencor hacia un nuevo mundo, no quería convertirme en eso. Quería entender a las nuevas generaciones y no quedarme fuera. Ese objetivo ha permanecido inmutable. Me resisto a ser un descreído. De ahí surge mi postura contra los discursos apocalípticos”.

“La deriva de la lengua y del español es uno de los mantras apocalípticos que van tomando fuerza en el mundo de internet y las redes sociales. Las quejas de profesionales, académicos… son habituales”, afirmó, antes de citar a escritores como Larra o Javier Marías. “Marías tiene razón, existe un deterioro real de la lengua, pero lo que él entiende como deterioro es parte del proceso evolutivo de la lengua.  No hablamos peor que hace 50 años”, argumentó el invitado. “Hoy tiene un altavoz cualquiera de dudosa cualificación intelectual Pero, ¿qué hacemos, silenciar a las masas? “, añadió.

El conferenciante habló de la importancia que ha tenido para el lenguaje la revolución feminista, que ha producido, “cambios inimaginables en el habla general”. Términos como miembra o Consejo de Ministras, ahora nos parecen raros, “pero puede dejar de serlo si empezamos a trabajar en una convención”. “Lo políticamente correcto, la fuerza y la presión de los colectivos sociales desempeña un papel crucial en el lenguaje”, añadió.

Otro de los apartados que trató el periodista durante la conferencia fue el de los anglicismos. Consciente de que el inglés tiene una presencia abrumadora, el invitado rebajó la alarma que existe contra el inglés y aunque alentó a que ciertas palabras, como es el caso de bullying y acoso escolar, no deben sustituirse porque en ocasiones, se dulcifican, el conferenciante manifestó que, con el tiempo, las palabras acaban tomando los mismos matices. “Lo anglicismos, bien incorporados, forman parte de nuestro vocabulario.  No niego que existe un uso abusivo de ellos, pero sin que nos tengamos que llevar las manos a la cabeza”, señaló.

“¿Hablamos peor que antes?  No hablamos peor, hablamos de otra cosa, hablamos distinto”, dijo Joaquín Müller. En su intervención, el director de Fundeu también hizo referencia al lenguaje que utilizan los jóvenes. “Los jóvenes nunca se han comunicado y escrito más que ahora. Es un lenguaje diferente, propio, con el que se identifican… los expertos dicen que es más pobre. Sí, es más pobre con respecto a los adultos porque no han tenido las mismas experiencias que ellos”, afirmó.

Müller habló de un estudio elaborado por el organismo que dirige en el que se analizaron periódicos del siglo XX en un periodo que abarca desde 1914 a 2014. “El lenguaje periodístico es un testigo excepcional. Quisimos ver si era más pobre. Se oye mucho que la lengua se está empobreciendo. Estas afirmaciones no tienen más fundamento que la intuición. No hay ningún estudio científico que lo avale”, agregó. “Con este proyecto dejamos de lado las creencias para observar con distancia la evolución de la lengua. El periodismo tiene una gran influencia en la sociedad para reflejar las distintas formas de pensamiento”.  Se dieron cuenta de que “no había una caída vertiginosa en la variedad léxica. El periodista de 2014 no usa menos palabras que el de 1914. Son palabras distintas. El resultado no indica que se habla con menos variedad léxica, lo que si se ve es que desparecen términos que no se usan”, explicó antes de dar paso a las preguntas del público.