El director del Museo del Prado, Miguel Falomir desgranó el pasado, presente y futuro del museo en el Club de Encuentro

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Miguel Falomir, director del Museo del Prado, ha estado en el Club de Encuentro hablando del “Pasado, presente y futuro del Museo del Prado”. La presidenta del Club de Encuentro, Amparo Maties, dio la bienvenida a los presentes y expuso brevemente la importancia que para el Club de Encuentro tienen estos “Encuentros con la Cultura” antes de dar paso a José Ignacio Casar Pinazo, socio y director del Museo San Pio V de Bellas Artes, quien presentó al invitado y repasó su trayectoria profesional.

Miguel Falomir comenzó su intervención haciendo referencia al bicentenario del Museo del Prado, “es milagroso para una institución cultural”. Un momento, dijo, para reflexionar “sobre lo que hemos sido, lo que somos y lo que queremos ser”. El conferenciante habló del origen del museo, erigido durante el reinado de Fernando VII y concebido en aquel entonces como un museo de ciencias naturales, lo que explica las actuaciones a las que tuvo que someterse posteriormente. “Nace con un prurito nacionalista muy importante. Su misión fue la de  promover, propagar y defender la escuela española de pintura”, explicó.  Falomir fue desgranando los principales acontecimientos históricos que atravesó el museo, comenzando por la desamortización de Mendizábal y la importancia que tuvo el museo de la Trinidad cuyos fondos pasaron al Prado cuando se cerró.

“El Museo del  Prado fue testigo de la evolución sociedad española durante el siglo XIX y XX”, afirmó el director, que explicó la evolución de la pintura en aquellos tiempos, desde Rafael “que se consideraba el pintor supremo” hasta la llegada de Velázquez y los pintores impresionistas. Hoy la sala más importante del museo, la sala 12, sigue presidida por Velázquez. El invitado también contó cómo los grandes pintores fueron al Museo del Prado “buscando a ese padre de la pintura moderna que era Velázquez. El museo ha jugado un papel importante en el desarrollo del arte contemporáneo”. Al tiempo que los pintores se interesan por el museo, también lo hace la sociedad y “una serie de individuos quieren ligar su nombre al del museo y empiezan a llegar donaciones, como las pinturas negras de Goya”, apuntó. “Se instala la idea de que el Museo del Prado era algo importante y que la sociedad civil era importante en su desarrollo”, agregó Falomir.

El valenciano se refirió al reinado de Alfonso XIII y al periodo de la República que intentó “sacar el arte de sus muros y utilizarlo como arma para la educación del pueblo”. La guerra tuvo consecuencias importantes porque el museo fue el protagonista de la primera operación de salvamento de obras de la historia. El invitado habló brevemente de los años de dictadura, de la llegada de la democracia y de los hitos importantes que vivió en esa etapa el museo, como la llegada del Guernica que permaneció once años en el museo.

Miguel Falomir pasó a continuación a tratar el presente del museo, con las diferentes ampliaciones, la llegada de un nuevo público, los departamentos de educación, la idea de la creación de un campus, la adaptación a las nuevas tecnologías… “En los últimos 25 años se ha intentado que la institución estuviera a la altura de su colección, intentando llegar a nuevos públicos”, manifestó.

Por último, el conferenciante se refirió a los dos acontecimientos que van a marcar el futuro más inmediato del museo, el primero es la celebración del bicentenario y su ambicioso programa de exposiciones, y la rehabilitación y transformación del Salón de Reinos por parte del arquitecto Norman Foster. “Me gustaría destacar la dimensión nacional del museo, el Museo del Prados es de todos, no solo de Madrid. Queremos culminar ese museo y dejar las bases puestas”, concluyó.