El doctor Luis Martí Bonmatí habló en el Club de Encuentro de la revolución de la imagen en la medicina

 

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El Director del Área Clínica de Imagen Médica del Hospital La Fe, el Doctor Luis Martí Bonmatí ha estado en el Club de Encuentro con la conferencia titulada “La visualización de lo oculto por la revolución de la imagen”.  La conferencia se enmarca dentro de los Encuentros por la Ciencia que viene organizando el Club de Encuentro durante este año.  El conferenciante fue presentado por el Rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo Sánchez que además de hacer un repaso por su dilatada trayectoria profesional destacó la importancia de la imagen médica, “uno de los grandes avances de las ciencias médicas de las últimas décadas. No solo para diagnóstico, sino para mucho más”, afirmó.

El Doctor Martí Bonmatí tomó la palabra agradeciendo en primer lugar  la invitación y dando una pincelada general del contenido de la conferencia. “Lo que pretendo es compartir cómo desde la imagen médica estamos intentando contribuir a que el estado de salud de la población sea cada vez más alto”.

El Doctor comenzó citando las preguntas que se hace la ciudadanía en el ámbito de la medicina. “¿Qué puedo tener, qué me puede suceder, qué es lo que tengo, qué me va a pasar, qué tratamiento es el mejor, me voy a curar o no? Las respuestas aproximadas desde la medicina son qué mecanismos están alterados, cual es el sustrato de esa anomalía, cómo se expresan en el paciente, cual es el tratamiento más eficaz para modificar esa alteración y curarla. Todo eso no pensando en grandes enfermedades, sino poniendo al paciente en el centro de nuestro foco de atención”, explicó.

El Director del Área Clínica de Imagen Médica del Hospital La Fe mostró varias imágenes médicas de órganos del cuerpo humano para explicar lo que se puede saber solo a través de dichas imágenes. El médico habló de los tres estados que ha atravesado la medicina a lo largo de los siglos: la empírica, la científica y la de precisión. Esta última es a la que se refirió.  En este tipo de medicina, “ya no nos interesan tanto los grandes grupos de pacientes, sino el estado de cada uno de ellos, porque reconocemos que los pacientes expresan las enfermedades de forma distinta”, apuntó.  Según el doctor, existen dos grandes aproximaciones:

  1. Las guías de práctica clínica, que utilizan el método científico para establecer grupos, supervivencias o mejores tratamientos para la enfermedad.
  2. La respuesta personalizada: además de saber que estoy en un grupo, quisiera saber si los médicos pueden precisar la respuesta que yo voy a tener y predecirla con anterioridad.

“La revolución en medicina tiene que ver con esta medicina de precisión o personalizada que se compara con la revolución anterior que se basaba en la evidencia. Gracias a esa medicina anterior hemos conocido las enfermedades, pero es una medicina que es reactiva, se basa en la enfermedad, utiliza pocos datos y no emplea la enorme cantidad de información que hoy tenemos de un individuo; está centrada en la población y no en la persona; analiza pocos detalles mientras que la medicina personalizada tiene en cuenta muchas variables y por eso necesita de la computación”, afirmó.

En ese cambio, el paradigma de la medicina personalizada reconoce que las personas son diferentes y también lo son como expresan sus enfermedades y tiene que evaluar la predisposición, la detección  precoz, diagnósticos precisos, clasificación de la enfermedad, el pronóstico, seleccionar como va a evolucionar… “Cómo expresa un órgano o una lesión todas esas alteraciones y cómo podemos observar esas modificaciones a través de la imagen. Es lo que se conoce como la radiómica, una ciencia poco conocida. Es la revolución en radiología a favor de esa medicina personalizada”, señaló.

“A través de los biomarcadores de imagen, de los biobancos de imagen médica y de la analítica de los datos asociados a las imágenes somos capaces de evaluar a la población para detectar predisposición a la enfermedad, podemos hacer diagnósticos precoces como en el cáncer de mama, estadificar las lesiones o seleccionar la mejor terapia, entre muchos otras aplicaciones”, comentó el invitado.

El médico explicó que esas imágenes son de muy alta resolución, imágenes muy precisas que nos permitan separar, discernir, visualizar y evaluar estructuras que hasta ahora no podíamos, como la sustancia gris o las amígdalas. “Con estas imágenes potenciadas somos capaces de determinar la existencia de anomalías en todas estas estructuras”, añadió. El doctor explicó que no es suficiente. La imagen también ha enseñado a detectar lesiones, evaluar su localización, conocer su tamaño o sus características.

Las imágenes médicas digitales se tratan en  los ordenadores y se utiliza la potencia de cálculo de la computación para extraer esa información si somos capaces de hacerlo. Ese análisis computacional de las imágenes médicas van a permitir extraer parámetros o medidas para analizar series amplias de sujetos y encontrar soluciones que permitan un diagnóstico precoz, un pronóstico de la alteración y un tratamiento preciso y fiable. Este es el desarrollo del papel de los biomarcadores en la medicina de precisión, según dijo el médico.

Esa imagen que queremos extraer tiene muchas propiedades, una de ellas muy evidente es la respuesta precoz. ¿Cómo podemos evaluar esas propiedades que no son evidentes?, se preguntó. “Eso lo hacemos visualizando lo oculto a través de la imagen médica y los biomarcadores”, explicó. “Me gusta considerar que estos biomarcadores son una ciencia que estudia las propiedades y el comportamiento de los tejidos y de las lesiones a través de las imágenes radiológicas que se generan en los hospitales con un intento de conocer aquellos fenómenos relevantes”, expuso.

El doctor Martí Bonmatí señaló también la importancia del nexo de la radiología con la  ingeniería biomédica. A continuación el conferenciante mostró algunos ejemplos de imágenes para explicar de qué forma se puede extraer esa información de forma muy gráfica y medible. Otro de los puntos importantes de los que habló el invitado fue la colaboración entre arte y ciencia. “Esa colaboración entre medicina, arte e ingeniería me parece una nueva frontera, por eso estoy tan interesado en incorporar este arte, esta forma de visualizar que lo haga empatizable, que genere imágenes que no solo expliquen lo que sucede, que también sean atractivas. Eso va a mejorar la observación de fenómenos y la comunicación de las cosas complejas. Ese arte favorece la inspiración, mejora el entendimiento y desarrolla la creatividad”.

“Las personas somos diferentes y hay que tenerlo muy en cuenta. La imagen a través de esa revolución digital con el apoyo de la ingeniería biomédica  está colaborando mucho en la visualización de los detalles que nos dan tanta información para tomar decisiones. Entre todos podemos hacer un entorno mucho más preciso para beneficio de la ciudadanía, que es lo que nos motiva”, concluyó